julio 14, 2026
Descubre cómo construir relaciones sólidas con tus hijos mediante el amor, estímulo, respeto y tiempo de recreación. Obtén consejos prácticos de la psicóloga María Mercedes Armas para fortalecer los lazos familiares

Por María Mercedes Armas (Psicóloga)

En esta publicación estaré enfocando cuatro aspectos fundamentales para construir una buena base en la relación con nuestros niños y adolescentes; estos son:

  • La demostración del amor
  • El estímulo
  • La dedicación de tiempo para recreación
  • El respeto.

Nada sustituye un ¡Te amo! y un abrazo como demostración del amor a nuestros hijos.

Se dice que, para sentirse seguro/a, cada niño o niña debe tener al menos una persona significativa que sea su fuente de afecto y protección. Muchas veces el amor se da por sentado o se considera que cumpliendo con las responsabilidades materiales con la familia ya es suficiente; sin embargo, es importante la expresión clara y directa del amor en la familia, a través de palabras y gestos, caricias, abrazos, besos. No hay limitaciones de tiempo o económicas para la expresión del amor.

Está demostrado que el amor que podamos expresarle a nuestros hijos(as) desde su nacimiento, influye directamente en su desarrollo y crecimiento, tanto en el aspecto físico, como psico-emocional. El amor fortalece el sistema inmunológico, el desarrollo cerebral y la capacidad para aprender. El amor ejerce un efecto de protección para los niños y niñas que perdura a lo largo de su vida, ya que les proporciona una fuente interna, una reserva emocional de auto aceptación, a la cual podrá recurrir para sentirse fortalecido/a

En cuanto al tema del amor es muy importante la coherencia. Los cuidados y la expresión del afecto van de la mano. Para que nuestros niñas y niñas se sientan queridos/as y aprendan de un modelaje positivo del amor en su infancia es importante que se sientan cuidados en sus necesidades básicas y no sentirse abandonados. Puede que de adultos/as hayamos olvidado muchas cosas y detalles de nuestra infancia, pero el recuerdo de la persona que nos dio amor no será borrado nunca.

¿A quién recuerdas como fuente de amor y cariño en tu infancia?

A lo mejor cuando niños/as sufrimos de algunas privaciones o hubo elementos negativos o limitantes en nuestra familias, pero los gestos de amor son los que se tienden a recordar con mayor intensidad.

La importancia del estímulo.

¿A quién no le agrada recibir palabras de estímulo, de aliento o reconocimiento ante una situación difícil o al concretar un logro?

El estímulo es un elemento muy importante en la construcción del auto concepto de las niñas y niños.  Algunas funciones del estímulo son:

  • Refuerza los aspectos positivos y su potencialidad.
  • Minimiza la importancia de sus errores, los apoya a que aprendan de ellos y da nuevas oportunidades para superarlos. 
  • Reconoce sus virtudes y sus esfuerzos y apoya a que ellos mismos los reconozcan.
  • Fortalece el sentido de responsabilidad.
  • Ofrece oportunidades para su crecimiento y desarrollo personal.
  • Favorece que se sienta valorado(a).
  • Modela positivamente la empatía, la solidaridad, la comprensión y el apoyo.
  • El estímulo contribuye a construir un auto concepto fuerte y positivo, fortaleciendo la confianza en sí mismos.
  • Agradecer sus aportes positivos es una gran forma de estimular.

Pensamos que es más fácil estimular cuando las cosas van bien, pero cuando hay fallas y errores por parte de nuestros hijos, nos cuesta ofrecer el estímulo y caemos en las críticas destructivas. Es en estos momentos cuando necesitamos recurrir al estímulo adecuado. Los niños/s que demuestran comportamientos inadecuados se sienten desalentados y no esperan nada bueno de ellos mismos, expresando sentimientos de insuficiencia e incapacidad. Y así se va construyendo un auto concepto pobre y negativo. 

Revisemos como se está inclinando la balanza del comportamiento de nuestros niños(as), si notamos que la inclinación está hacia lo negativo, es momento de comenzar a usar el estímulo para equilibrar y lograr un impacto en la construcción de un auto concepto fuerte y positivo.

Como enfocar el respeto: Lo primero para establecer el respeto mutuo es mostrar respeto hacia nuestros hijos e hijas.

Siguiendo con el enfoque de democratizar los procesos de crianza, los cuales están basados en los principios de igualdad y respeto mutuo, hoy conversaremos sobre el respeto. En las estructuras familiares  autoritarias el respeto se refiere, más bien, al miedo. Miedo porque esas figuras son las que castigan y muchas veces maltratan, disfrazando el maltrato como disciplina. Y es que la disciplina, en las estructuras familiares autocráticas, es concebida básicamente como castigos. Necesitamos replantear lo que significa esta bella palabra: Disciplina. La misma tiene que ver con dedicación, compromiso, amor a lo que se hace; más que con imposición o castigo.

Se les exige respeto a los niños y niñas, hacia sus figuras de autoridad. Pero el verdadero respeto no se exige, por el contrario, la manera de ganar respeto es a través de respetar a los demás. Muchas veces nos cuesta entender que nuestros hijos e hijas son personas, con identidad y vida propia; que no nos pertenecen por el hecho de haber venido de nosotros o de haberles dado el apoyo para su vida. Incluso el hecho de ser las figuras responsables de ellos ante la ley y la sociedad, no nos da el permiso para anularlas como personas o pretender hacer “lo que nos dé la gana” con ellos.

El gritar, golpear, imponer las cosas de manera abusiva, invadir los espacios personales, actuar con una doble moralidad, la inconsistencia al actuar, las críticas negativas constantes, entre otros comportamientos, son ejemplos de falta de respeto hacia nuestros niños(as).

Jugar y divertirse juntos es fundamental para las buenas relaciones.

La familia requiere tiempo para la recreación. No solo los niños(as) necesitan jugar y divertirse. A pesar de las múltiples ocupaciones y limitaciones de tiempo y espacio, es necesario destinar un tiempo para las actividades recreativas en familia que pueden ser de muchas formas, dependiendo de los intereses de cada quien.  Algunas familias prefieren juegos tranquilos de mesa, a otras les gustan las actividades deportivas fuera de la casa, comparten cocinar, hacer jardinería, bailar, visitar parques, museos, acampar, realizar actividades artísticas… la lista de posibilidades es infinita.

¿Qué se te ocurre hacer para divertirte con tus hijos? Comienza haciendo una lista con ellos de las cosas que pueden hacer juntos.

En todo caso el juego y la recreación sirven como desahogo de la continua presión o estrés cotidiano y para que la familia se relacione desde otros ángulos de cada persona; descubran mutuamente sus habilidades y disfruten de su potencial creativo.

Muchos niños quedan sorprendidos al ver a su madre o padre realizando una actividad recreativa porque están acostumbrados a verlos en el rol serio de la responsabilidad. Para ellos es importante que los adultos de la casa permitan que aflore su niño interior y se abran a soltar la rigidez del rol parental para compartir de manera más relajada.  Esto fortalece los lazos familiares, crea confianza entre los hijos(as) y los padres y madres. A través de la recreación también se aprende y de la manera más feliz y efectiva.

Definitivamente la recreación en familia mejora la calidad de vida y de las relaciones; solo hace falta la disposición y la creatividad para aprovechar un tiempo para reír juntos. Podemos trabajar estos aspectos de manera consciente y consistente para crear relaciones saludables y nutritivas en la familia.

CIACEM
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