Por María Mercedes Armas (Psicóloga)

George Brown, médico psiquiatra, inició el uso de este término y técnica de abordaje a partir de 1972, con base a su trabajo con pacientes esquizofrénicos y sus familias, analizando los factores que inciden en su tratamiento y recuperación. La aplicabilidad de Psicoeducación ha sido estudiada en casos de personas con diagnóstico de esquizofrenia, depresión, trastorno por déficit de atención, trastornos de la alimentación, trastorno bipolar, entre otros.
Esta herramienta nos permite trascender el diagnóstico y se posiciona como una herramienta de cambio que involucra los procesos cognitivos, biológicos y sociales particulares de cada paciente y el medio donde se desenvuelve de manera cotidiana.

La Psicoeducación es una herramienta indispensable para los pacientes y familiares en salud mental. Su objetivo es que tanto los pacientes como las familias conozcan de manera clara y sencilla la naturaleza de la enfermedad, sus causas, el curso o proceso que implica, las alternativas de abordaje y tratamientos, sus posibles resultados.
- Permite una aproximación terapéutica basada en información científicamente válida y relevante para comprender el proceso de la enfermedad mental, su pronóstico y tratamiento; por lo tanto representa un cambio en el modelo del paciente pasivo a un que participa en su propio proceso, reconoce sus debilidades y fortalezas y toma conciencia de su poder para encaminarse hacia un futuro mejor a pesar de su diagnóstico.
- Promueve el cambio de paradigma, a un rol más activo y participativo por parte del paciente y su familia en el proceso de recuperación de la enfermedad: promoviendo la adherencia al tratamiento y la prevención de posibles recaídas.

El enfoque de Psicoeducación reconoce la relevancia de la vida cotidiana de la personas con diagnóstico psiquiátrico en la evolución de la enfermedad; permite, través de la comprensión de estas complejas situaciones, trabajar en conjunto con las familias para afrontar el mecanismo de la enfermedad y colaborar de manera directa con los cuidados generales y particulares de cada paciente y grupo familiar.
Entre sus beneficios están:
- Mejora el conocimiento de la enfermedad como tal, entender sus causas y sus efectos, así como de la importancia de la adhesión al tratamiento.
- Mejora la autonomía y calidad de vida del paciente.
- Promueve el desarrollo de conductas saludables y previene recaídas.
- Le otorga al paciente un rol activo y protagónico en su propia recuperación.
- Les brinda herramientas útiles para el manejo de las situaciones a las familias y personas de apoyo.
Uno de los principales beneficios de la Psicoeducación es que mejora la actitud y el comportamiento frente a la enfermedad por parte del paciente y también de sus figuras de apoyo. Esto produce un efecto positivo en la motivación que impacta positivamente en su adhesión al tratamiento.

Podríamos decir que la Psicoeducación genera esperanza debido a que, al tener más claro el panorama de la enfermedad y su abordaje, se pueden ver vías de acción y de avance, debido a la mejor comprensión de la situación. Se experimenta un cambio en la visión que se tiene sobre la enfermedad o el problema, lo cual permite acceder a estrategias de afrontamiento más efectivas.
A nivel emocional, el proceso Psicoeducativo ejerce un rol contenedor, generando la sensación de tener un espacio seguro y confiable, lo cual impacta positivamente al disminuir los niveles de ansiedad en torno al diagnóstico, permite mejorar las relaciones con el paciente y sus figuras de apoyo al desarrollar mayor empatía. El conocimiento adquirido a través del proceso de Psicoeducación, aumenta el compromiso con el tratamiento y promueve el autocuidado, elementos fundamentales en el manejo de enfermedades crónicas.
