
Mi ingreso al Círculo de Autocuidado Emocional es una maravillosa oportunidad que añoraba para fortalecerme y aliviar el peso de la responsabilidad, el desgaste físico y emocional que ha representado ser cuidadora por años a cierta distancia y ahora día a día,, los 365 días del año.
El CIAEM es un espacio maravilloso, en el cual, no solo me fortalezco con las herramientas que nuestra querida María Mercedes Armas nos trae y además nos impulsa a buscar dentro de cada uno de nosotros, sino que puedo validar mis emociones a través de las vivencias de otros integrantes del grupo, sabiendo que no soy la única persona en esa situación ni tengo la peor situación, y eso me hace tomar conciencia de lo afortunada que soy y me ha permitido reconectar con el agradecimiento a pesar de las circunstancias.
Gracias, gracias, gracias
