
Formar parte del del CIACEM es para mí es una experiencia definitivamente renovadora, en medio de las situaciones difíciles que nos ha tocado vivir.
Me estoy reconociendo en mis debilidades y fortalezas, reafirmando mis valores, especialmente la empatía, la gratitud, mi autonomía.
En cada encuentro hay un estímulo más para crecer, para reflexionar de manera asertiva y subir un peldaño más de sabiduría , autoconocimiento, un impulso para avanzar y darnos cuenta que desde diferentes puntos de vista nos unen situaciones similares, nos conecta con la valorización de nuestro ser, nuestra esencia y ver que tenemos la capacidad de afrontar los retos que la vida pone a nuestro paso para ser cada día mejores personas.
En resumen para mí es como gotas de rocío en el alma. Gracias María Mercedes por todo tu valioso y enriquecedor apoyo. Gracias chicas por compartir cada anécdota y abrazarnos desde el alma es nuestras situaciones.
