julio 14, 2026
Descubre señales de alerta y estrategias para fortalecer tu relación de pareja con la orientación de la psicóloga María Mercedes Armas. Aprende a identificar si tu relación está en crisis, evaluando aspectos como la comunicación, el estrés y la confianza. Obtén consejos prácticos para abordar conflictos comunes y construir una relación sólida basada en la reciprocidad, el respeto y la empatía. Descubre cómo la salud mental de la pareja impacta no solo a nivel individual, sino también en el contexto familiar y social.

Por María Mercedes Armas (Psicóloga)

Mejora tu relación de pareja. Como reconocer si tu pareja está en crisis.

Por María Mercedes Armas (Psicóloga)

Si se cumplen los siguientes requisitos se considera que hay un problema que atender en la relación:

  • Que por lo menos uno de los dos lo percibe como un problema.
  • Que los intercambios entre ambos tienden a ser mayoritariamente negativos que positivos.
  • Que se den conflictos significativos en variados aspectos de la vida de pareja: comunicación, economía, relaciones sexuales, toma de decisiones, conflictos vinculados a los hijos/as o a la familia extendida, etc.

¿Por qué hace crisis una relación? 

Se presenta la crisis cuando los aspectos negativos que distancian a la pareja son más fuertes que los aspectos positivos que mantienen y  fortalecen la relación.

Cuando pasa el período de enamoramiento inicial, se establece la convivencia, y es allí donde se revelan las verdaderas características de las personas, sus fortalezas y debilidades; se caen las caretas y eso puede producir un impacto fuerte en la relación si no se cumplen las expectativas. Los pequeños defectos que antes pasaban inadvertidos, ahora pesan demasiado y no se soportan. 

Se han sistematizado las razones más comunes que generan crisis en las parejas. Revisa si en tu relación están presentes algunas de ellas:

  • El estrés y cansancio acumulado que se va transformando en apatía y desinterés, la relación se siente agotada.
  • Hay fuerte atracción e interés hacia una tercera persona.
  • Hay conflictos de intereses, planes de vida y toma de decisiones de aspectos importantes y trascendentes para la relación. Por ejemplo: el sitio de vivienda, el tener hijos o no, las decisiones laborales que afectan la relación, entre otros. 
  • Diferencias marcadas a nivel social, cultural o educativo, origen étnico, escala de valores, costumbres y estilo de vida. 
  • Hay una marcada incompatibilidad de caracteres. 

Lo ideal es que la relación fluya sin llegar a experimentar crisis, sin embargo siempre hay la posibilidad de que se presenten, como en cualquier relación humana. Hay que considerar que las crisis no necesariamente implican ruptura de la relación. Si ambos lo deciden pueden continuar juntos, asimilando la crisis y desarrollando estrategias para fortalecer la relación.

A pesar del distanciamiento, ambos miembros de la pareja tendrán que decidir si vale la pena continuar juntos y si están dispuestos a afrontar la situación y hacer los cambios necesarios. Solo ellos le otorgan un valor y un significado a su relación y solo ellos podrán decidir salir fortalecidos como pareja o no.

Se ha encontrado que algunos temas frecuentes que se manifiestan en las crisis de pareja son:

  • Tiempo de trabajo excesivo.
  • Ausencias frecuentes, viajes, mucha distancia física.
  • Poco espacio para compartir.
  • Rechazo hacia la familia del otro.
  • Sobrecarga de la familia del otro.
  • Diferencias en cuanto a patrones de crianza de los hijos(as), tensiones o dificultades en la convivencia con ellos.
  • Compromisos económicos.
  • Distanciamiento sexual.

Estos son solo algunos de los problemas frecuentes en las parejas. Una vez identificado hay que comenzar a generar soluciones, lo cual implicará que la pareja tomen decisiones más asertivas y a satisfacción de ambos para superar dichos obstáculos; para lo cual podrían requerir apoyo especializado.

Las crisis en la pareja, su dimensión social y de salud mental

Tener dificultades en la relación de pareja podría considerarse como un problema “de dos”; sin embargo es necesario considerar las implicaciones que tiene para todo el contexto familiar y social. Las parejas conflictivas o que manejan inadecuadamente sus dificultades, impactan muy negativamente a nivel familiar y, de tenerlos, imprimen en sus hijos un modelo muy pobre y poco deseable de convivencia y resolución de conflictos que, lamentablemente, va pasando de generación en generación; lo cual se evidencia en la atención psicológica de adultos que, a su vez,  acuden por problemas de pareja que no saben cómo afrontar.

La salud mental del grupo familiar también se ve afectada. Los padres y madres se preocupan, no solo por sus hijos(as), sino también por los nietos(as), ya que las crisis de la pareja generan un alto monto de sufrimiento para ellos e impactan sus vidas directamente. De allí que sea fundamental que las parejas asuman de manera consciente su relación y adquieran herramientas como las que estamos planteando en esta serie de publicaciones.

Uno de los factores que más se afecta cuando hay crisis en la pareja es la comunicación y una comunicación deficiente también es una de las causas de las crisis.

pareja  2

 Algunas alertas sobre una mala comunicación:

•             Te cuesta contar tus cosas, no te sientes escuchado(a).

•             Te sientes indiferente hacia lo que tu pareja desea contarte, no te interesa, te fastidia o no quieres dedicarle tiempo a eso.

•             Hay desencuentros, malentendidos o incomprensión con frecuencia en su comunicación.

•             Tomas decisiones importantes sin comentarle nada a tu pareja. Le ocultas decisiones importantes.

•             Siempre eres tú quien toma la iniciativa para comunicarse, llamar o enviar mensajes.

•             Te molesta que tu pareja si se comunique con otras personas más que contigo.

•             Las discusiones son frecuentes y terminan en distanciamiento, no llegan a acuerdos sobre las soluciones.

•             Pasan tiempo sin hablarse, aplican «la ley del hielo», castigas a tu pareja dejando de hablarle.

•             Hay muy poca expresión afectiva física: abrazos, besos, mirarse, tocarse mientras se comunican.

•             Se sienten lejanos, distanciados.

•             No hay intimidad sexual o no la disfrutan.

La única manera de mejorar la relación es partiendo de la comunicación. Si te identificas con lo planteado, necesitas trabajar este aspecto tan importante.

Otro de los factores generadores o producto de crisis en la pareja es la desconfianza.

La confianza es un pilar fundamental de la vida de la pareja. La desconfianza debilita el apoyo, la comunicación y el compromiso. Uno de los problemas más típicos de la falta de confianza en la pareja son los celos y las infidelidades; pero puede que no se limite solo al aspecto sexual, también puede surgir en el ámbito económico por la toma de decisiones unilaterales y desinformadas a la pareja. Tanto el tema sexual como el económico son vitales para una buena relación de pareja, son pilares que hay que fortalecer de manera continua y para ello se requiere desarrollar una buena comunicación. En una pareja donde, se supone, que hay un proyecto de vida en común, la lealtad y fidelidad son elementos indispensables.

Hay dos errores frecuentes en todas las relaciones, en especial hay que tener mucho cuidado con esto en la relación de pareja: suponer y dar por sentado. Es increíble la cantidad de parejas que se unen e intentan llevar una vida armónica basada en los supuestos que cada uno debe cumplir. Esta actitud terminará chocando con la realidad y cotidianidad de la convivencia, generando una crisis que podría haberse prevenido mediante la comunicación. El dar por sentado también es una posición cómoda e irreal que, tarde o temprano, cobrará sus resultados. Por ejemplo: dar por sentado el amor, la tolerancia o la comprensión que tiene la pareja, cuando se cometen acciones que “se supone” serán perdonadas o pasadas por alto. Estas son relaciones basadas en el mito de que “el amor todo lo puede”. El amor es necesario pero no es suficiente cuando no hay respeto, sinceridad, compromiso y cuidado de la relación por parte de ambos.

El descuido, la falta de consideración y de apoyo hacia la pareja, van deteriorando la relación y a veces de manera irreversible. De allí que sea tan importante cuidar la relación, cuidar a la pareja, comunicarse y mantenerse al tanto de como están, de cómo se sienten individualmente y entre sí, hablar de las situaciones por resolver y aprender a escucharse y a conocerse a medida que la relación avanza. Quizás hoy es un buen día para sentarte a hablar con tu pareja y ponerte al día con estas cosas. 

pareja  3

Construyendo una relación de pareja sana como aporte a la sociedad

Es importante hablar de las dinámicas que se dan en las relaciones de pareja para comprender y mejorar su funcionamiento; no solo por el bienestar de una relación “única”, sino también por el impacto familiar y social que esto implica, lo cual ira repitiéndose de generación en generación como modelo positivo o negativo. Cuando las parejas logran funcionar como un equipo que comparte los sueños y las acciones, supera las adversidades y crece con los retos, se convierte en un modelo eficiente y positivo a replicar.

Los elementos claves a considerar son: la comunicación, la confianza, el respeto y la reciprocidad en la relación. Lo deseable es que exista reciprocidad y bidireccionalidad en todo lo que concierne a la pareja para que sea funcional y satisfactoria para ambos. Cuando esto no se logra surgen reclamos y resentimientos causados en esencia por:

•             Falta de empatía y  apoyo de uno de los miembros de la pareja al otro.

•             Falta de equidad en las cargas del  hogar y cuidado de los hijos/as.

•             Falta de comunicación o errores en la comunicación.

Aunque se diga que “el amor todo lo puede”, lo cual es una romantización y sobrevaloración del amor, no es así. Cuando se trata de cosas positivas, la gente espera recibir lo que da, en la misma medida. La reciprocidad es uno de los factores que sustenta a la pareja y es uno de los elementos del compromiso en la relación. La comunicación es uno de los procesos fundamentales a revisar y mejorar para que realmente sea efectiva y satisfactoria para ambos.

La valoración y el respeto mutuo nacen de la conciencia de que son personales individuales que decidieron compartir su vida, sin que ello implique una posesión o dominio de parte de alguno sobre el otro y abarca:

•             La consideración de los límites personales de cada uno en los ámbitos físicos, emocionales y sexuales.

•             El respeto a los objetivos de la pareja a nivel personal, educativo y profesional.

•             El cuidado y respeto a los espacios físicos y de tiempo compartidos como pareja, familia o a nivel personal con otras personas.

En cuanto a la confianza y la comunicación:

•             Existe la suficiente confianza para que cada uno se sienta aceptado y valorado tal como es.

•             Se sienten cómodos  expresando sus emociones, frustraciones y preocupaciones sin miedo.

•             Manejan los desacuerdos desde el respeto y con la intención de resolverlos, sin usar manipulación, intimidación, violencia o cualquier otro comportamiento abusivo.

Todo lo planteado evidencia la  necesidad de planificación y evaluar  los procesos que implica la relación de pareja, su calidad y sus resultados. Todos estos aspectos tienen que ver, básicamente, con los valores que sustentan la relación, tales como la empatía y la equidad. A fin de cuentas, son esos valores los que serán replicados por la descendencia. Si no hemos tenido un modelo positivo de relación de pareja, necesitaremos aprenderlo y nunca es demasiado tarde para lograrlo.

CIACEM
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.